El Municipio avanza con la compactación de los vehículos abandonados, con el objetivo de mitigar el impacto ambiental y además reutilizar las piezas para generar recursos a los fines de continuar con las inversiones en infraestructura vial. Hasta el momento, se han intervenido más de mil motos, lo cual implica un 50% del total definido para la primera etapa que también alcanzará a 450 automóviles.
Cabe recordar que el proceso no tiene costo alguno para el Estado, ya que hay una empresa que se ocupa de desarmar los vehículos antes de pasar a la compactación propiamente dicha. En el caso de las motos, el protocolo implica desarmar los plásticos, separar los líquidos y cortar las gomas. Una vez que la unidad está preparada para ser compactada, se las agrupa de a 10 y se las prensa para su posterior carga y reutilización en una acería.
Al respecto, el Secretario de Prevención y Convivencia Ciudadana, Gastón Maldonado, indicó que se comenzó con vehículos que estaban abandonados en los depósitos del Municipio, pero adelantó que seguirán sobre otros predios para darle continuidad a este proceso que apunta a la limpieza, el cuidado ambiental y al aprovechamiento de los recursos que se generan, “para volcarlos a mejorar la infraestructura vial y a potenciar los programas de capacitación en la materia”.
“Es importante decir que la compactación se realiza por medio de una empresa que se ocupa de la comercialización en el mercado, donde se compran todos estos materiales. Los recursos que se generan son los que el Estado Municipal destina a las tareas de concientización y a la compra de infraestructura vial para el ordenamiento del tránsito”, precisó.