El jueves a la mañana, en la plaza Roca de la ciudad de Río Cuarto fue escenario de una significativa movilización en la que participaron personas con discapacidad, sus familias, prestadores de servicios, transportistas e instituciones locales. La marcha, se enmarcó en una convocatoria nacional que tuvo réplicas en diversas localidades del país.
Entre las principales demandas se destacó la necesidad de declarar la "emergencia en discapacidad", en rechazo a un decreto que propone eliminar la adhesión al nomenclador de las obras sociales. Este cambio permitiría que cada financiador establezca aranceles de manera unilateral, lo que, según los manifestantes, podría traducirse en mayores desigualdades y precarización de los servicios.
La marcha en Río Cuarto se sumó a una serie de manifestaciones realizadas en todo el país, incluyendo una concentración masiva frente a la Quinta de Olivos, donde se entregó un petitorio al gobierno nacional. Estas acciones reflejan la preocupación generalizada por el futuro de las prestaciones para personas con discapacidad y la exigencia de políticas públicas que garanticen sus derechos.